17 de octubre de 2008

Futuras depresiones

Por Alberto García

En el futuro, el mundo estará marcadamente dividido en ricos y pobres. Los ricos le venderán a los pobres: casa, cobija, alimento, diversión. Los pobres, para poder comprarles a los ricos sus satisfactores, serán sus esclavos. Ingresarán con la etiqueta de empleados a trabajar a sus constructoras, fábricas, tierras de cultivo, espacios recreativos. Se dedicarán a producir cada vez más rápido, cada vez con mejor calidad, cada vez a menor costo, cada vez con menos que cero defectos: casa, cobijas, alimentos, diversión. El producto de su trabajo no será suficiente para comprar. Los ricos poseerán un ingenioso instrumento que llamarán Banca, cuya función será prestarle dinero a los pobres para que puedan comprar: casa, cobija, comida, diversión. A cambio, los pobres que usen el crédito, se comprometerán a entregar a los banqueros sus sueldos íntegros y un poco más. Los que tengan media casa, la hipotecarán, los que tengan media cobija, la empeñarán. Al cabo de un tiempo, los ricos poseerán todas las casas, todas las cobijas, todos los alimentos, toda la diversión. Saldrán a buscar quien compre sus productos cada vez más baratos. Los pobres no podrán comprarlos. Una inmensa mayoría morirá: sin casa, sin cobija, sin alimento, sin diversión. Los ricos anunciarán que existe un desplome económico ya que nadie compra las casa, las cobijas, los alimentos, la diversión que otros fabrican para ellos. Y las nuevas adquisiciones que han obtenido cuando los pobres no pagaron su hipoteca, tampoco.

Las hipotecas no se cobran, las casas no se venden, las cobijas no cubren, los alimentos no se consumen, la diversión no recrea.

La crisis, en ese momento, puede afectar a todos, anuncian los diarios de los ricos, sus páginas de internet, sus canales de televisión, sus estaciones de radio, sus periódicos, sus carteles en la plaza mayor, sus juglares, sus heraldos. Algunos pobres leen y hacen circular la noticia. Hay pánico general porque los ricos no venden sus casas, sus cobijas, sus alimentos, su diversión.

No hay comentarios: