6 de mayo de 2008

Por eso estamos como estamos

Apuntes de la conferencia de Javier Melgarejo Draper “PISA, niveles de aprendizaje y calidad de la educación: lecciones del caso finlandés”
por Leonardo García Lozano

Nota aclaratoria: Como todos los apuntes, estos que presento mezclan las palabras del autor con la resonancia que provocan en mí, haciéndoseme necesario compartirlos; no está de más aclarar que las ironías son mías y las referencias a lo mexicano también. Por tanto, no sé que tanto pueda considerar que este texto es mío, creo que pertenece más al conferencista, pero quizá, si él lo lee diga: “Yo ni dije eso, a mí ni me metan”. En fin. También me propongo en el futuro ir a Finlandia para verificar que todo lo dicho sea verdad y no un mero cuento finlandés contado por un español.

Javier Melgarejo es de un hablar sencillo y ameno; el tipo de información que trasmite, en las casi dos horas de plática con y de él, no apabulla a quien le escucha, más bien le dejan una invitación. De lo que habla es de su tesis doctoral, para la que dedico al menos 10 años de su vida y con ella visitas constantes a Finlandia, ¿la razón?, este país desde 1991 es el que mejor puntúa en las pruebas internacionales de evaluación de los aprendizajes… por mucho y no sólo eso.

En está última medición mientras que países nórdicos (con similar economía, geografía e historia) se han estancado en los niveles de desempeño en las tres competencias medidas (comprensión lectora, razonamiento matemático y ciencias), los finlandeses siguieron subiendo y ubicaron a más de la mitad de sus alumnos en el nivel óptimo.

Ante resultados tan espectaculares cabría preguntarse si son ciertos o qué hacen los finlandeses para estar cómo están (¡y miren que se cuestiona en un país –España- que ocupa la media tabla, cuando en México ocupamos los cuarentas tirándole a los cincuentas!). Cuenta Javier que entre las 160 variables que él contabilizo sobre lo que hacen distinto, los mismos profesionales finlandeses le decían lo evidente: son los maestros y su formación, pues sí, pero ¿cómo demostrarlo?, y además ¿sólo es eso?, (y si fuera así de simple ni de chiste hace una tesis doctoral y yo no asisto a su charla) Lo que él hace es dar un viaje por todo el sistema educativo finés con el profesor en el centro de éste.

Sé que esto en México molesta, luego, luego los docentes, sus formadores, sus directores, voltean al lado y buscan a quien echarle la culpa: que si la familia, la sociedad, los políticos, dios, la economía, que a los alumnos ni les interesa aprender y no se le pueden pedir peras al olmo, que las pruebas no son objetivas, que si la pinche reforma, que tú-qué-vas-a-saber-si-ni-eres-maestro-ya-te-viera-qué-te-metes-¿te-crees-mucho?-; total que nadie se responsabiliza por el montón de adolescentes y niños que pasan más por el acuerdo 200 (en realidad acuerdo 5, que no sé si haya otro país donde se asegure mínimo el 5) que porque la escuela haya servido para dos cosas.

Luego, Felipe Martínez Rizo dirá, que calma, que hay que compararnos con países de igual nivel de desarrollo económico y vida, que nosotros somos pobres y pobrecitos. Pos si, pero este argumento está peor de retorcido, o sea, si entiendo bien: además de pobres, burros. No sé, al menos esperaría que el responsable de evaluación en el país se sincerara y dijera “los culpables somos todos los que manejamos la educación”, pero no esconder nuestra miseria educativa en nuestra miseria económica, sólo no me parece ético que nos invite a la disculpa y no revisemos nuestro cochinero.



Por cierto dice Melgarejo que en los países directamente competidores con Finlandia (los nórdicos) a los días siguientes de darse a conocer los resultados de PISA (ya llevan tres mediciones) de secretario o ministro de educación para arriba presentan su renuncia o simplemente los corren. -¡Qué lejos estoy del cielo donde he nacido!-

Bueno, volvamos con nuestra conferencia. Decía (él, no yo) que esto de la formación del maestro luego es muy delicado mencionar, pues los políticos esconden en ello sus propias deficiencias y solucionan todo cargándole la responsabilidad a los docentes, por tanto, lo que hay hace es analizar todo el sistema educativo y dentro de él la “variable crítica” formación magisterial. Insisto la una siempre dentro de la otra.

El sistema educativo finlandés.


¿Qué entiende Javier, pero sobre todo, qué entienden los finlandeses por sistema educativo? En México hay quienes dicen que eso de sistema es utópico y ni existe; bueno pues él y ellos dicen que éste en realidad son tres entidades (y luego habría que inferir las implicaciones para la formación del docente):

• La Familia.
• La Comunidad.
• La Escuela.

1) La familia: Finlandia es un país donde el matriarcado es una realidad, toda la ayuda del estado lo hace realidad por la vía de las mujeres-mamás-con-hijos, las ayudas económicas y sociales son canalizadas a través de ellas. Gracias a estas leyes este país tiene el menor índice de niños pobres… mientras que México el mayor (país católico que como rezo repite “primero la familia”) sólo debajo de ¡los gringos!

La familia (madre-hijo) está protegida por las leyes laborales, las cuáles aseguran que vida familiar sea compatible con la laboral (en ese orden); cosa curiosa, son los sindicatos los que promueven tal cosa (como el SNTE y demás bastiones partidistas ¿no?) Contrariamente a toda tendencia “remoderna”, los niños finlandeses no van a las guarderías hasta cumplidos los ¡4 años!, ya que hasta los 3 están con sus madres, quienes también se organizan para entre todas cuidarlos a todos.

El sistema de salud, hasta los siete años de vida de los niños, está en clínicas materno-infantiles, por lo que en ese periodo el niño y la madre reciben todas las atenciones necesarias, entre otras, diagnóstico, tratamiento y seguimiento medico-psicológicos oportunos, ¿alcances?, para cuando un niño llega a la escuela, si fuera el caso que tenga algún déficit o problema que, digamos le pueda afectar en su aprendizaje, ya ha recibido la atención necesaria.

Sorprende (al menos a Javier) que la percepción de los finlandeses sobre aquello que sustenta a la pareja sea el amor, pues las mujeres sobre todo, pero también los hombres, no tienen que aguantar vejaciones “por el bien de los hijos” y en nombre del amor esto es, al tener los hijos la protección del estado nada hay que impida verdaderamente amar (tan europeos que se veían).

Los finlandeses se consideran los primeros responsables de la educación de los hijos, dicen que en menor medida está la escuela. ¿Qué se educa en la familia? Que el principal responsable y cuidador de la vida es el sujeto (más adelante cuando analicemos el factor religioso se entenderá por qué), nada de andar repartiendo culpas a los demás volteando al lado a ver quien dice yo. Desde el primer día que un niño asiste a la escuela, a los siete años, se regresa él solo al hogar.

2. La comunidad: Finlandia es un país que tiene progreso, pero a excepción de la madera, no tiene materias primas, todo lo importa, sin embargo tiene muchas industrias (contrario al nuestro, mucha materia prima pero poca producción, por las leyes pues); su agricultura es para el autoconsumo. Está enclavado en llanos, donde la temperatura va desde los -34º en invierno (en algunas zonas) hasta los 30º en verano (en otras), o sea que el calor, como muchos llegamos a sostener en algún tiempo, no es la causa directa de la estulticia.

Durante muchos años estuvo dominada por los Suecos y luego por los Rusos, los primeros llegándose a establecer 700 años y los segundos nomás quitando territorio y amenazando con invadir en el pasado siglo. De los suecos quedaron dos cosas: la primer minoría de la población del 5.5% (las otras minorías son los rusos, los húngaros-gitanos, los judíos) y la lengua oficial (la otra lengua es el finés que es hablada por la mayoría de los habitantes y el inglés es una tercera lengua, no oficial, pero hablada por todos); de los rusos quedó el miedo a ser constantemente invadidos y dominados y, por lo tanto, apostar por un sistema educativo que preserve la identidad y cultura finesa si fuera el caso.

Su forma de gobierno es la república (¡como en México!), donde el parlamento, para aprobar algunas leyes requiere de consensos del 80% de los votos, las razones para tan altos consensos son, entre otras, asegurar la representación real de todas las minorías (en especial de los suecos, pues si no existe la amenaza de invasión) y todos los intereses; es tal el grado de autonomía de los estados confederados, que si Finlandia decidiera ir a una guerra y un estado no, éste no va y ya.

La federalización llega a tal punto que son los municipios los que contratan a los directores y a los profesores, los salarios de ambos son en una proporción 47% el ayuntamiento y el restante la federación (sobra decir que ese es “un mecanismo” potente para una verdadera rendición de cuentas).

Los finlandeses son los que tienen más bibliotecas y libros per capita; si ya es un avance que cada escuela o universidad tenga una biblioteca decente, para ellos todas las bibliotecas son públicas pues no conciben que siendo pagadas con los impuestos de todos, sólo algunos (por ejemplo de alguna facultad) tengan acceso a determinada biblioteca; los sábados familias completas lo pasan en ellas, mientras que de lunes a viernes, las abren en el horario en que la gente puede acudir, esto es después del trabajo y de la escuela; el bibliotecario no es el típico cuate que “a ver donde lo ponemos a que no estorbe”, es alguien capacitado para tan importantes tareas.

67 por ciento de los adultos finlandeses sigue en la llamada “formación permanente”, aunque nadie se lo “exija”. De ahí que no deba extrañarnos que las “horas de formación permanente” del profesorado sean de las más bajas en toda Europa: sólo diez anuales (¿mmm?, ¿se imaginan un mundo sin Talleres Generales de Actualización?, ¿sin sábados mensuales de curso obligatorio?, ¿sin carrera magisterial?)

La televisión en Finlandia es, por ley y no al antojo de las televisoras, subtitulada, lo cual impacta de manera directa en tres cosas: necesidad de aprender a leer, pues si no, no entienden los dibujos animados (tal como proponen que sea el aprendizaje significativo); velocidad lectora, de ahí que no extrañe que sean los que más comprenden, pues tienen más tiempo para hacerlo y aprendizaje de una lengua extranjera, el inglés.

Un último detalle “social” finlandés: la mayoría de los habitantes son luteranos. ¿Y? ¿De verás la religión juega “algún” papel? (además de la consabidos rezos antes de contestar pruebas tipo PISA o antes de que se publiquen los resultados). Van unas ideas para que juzguemos:

Ya había mencionado que el sistema de valores de los fineses esta centrado en la propia responsabilidad y está es una idea de Lutero, nadie salva al sujeto, éste se salva sólo, cada quien es responsable ante Dios de sus actos; como consecuencia de ello, una vía para responsabilizarse es que las personas “sepan los designios de Dios”, leyendo la Biblia individualmente… el examen para el matrimonio luterano es la comprobación de que se sabe leer.

Una anécdota: durante los tiempos en que los rusos les hacían la guerra, los pastores luteranos negociaron su apoyo con el zar, la moneda de cambio era que éste enviara a los mejores profesores y directores a Finlandia, pues por la poca mezcla de sangre que tenían los hijos de los pastores, estaban naciendo con déficits y no accedían pronto a la lectura ¿cómo iba a ser que los hijos de los pastores no se salvaran? ¡Ahhhh!

3) Las escuelas (y los maestros de ellas)

Dicen las autoridades finlandesas que su modelo educativo está copiado del sueco. Lo curioso es que según las mediciones de PISA los finlandeses ocupan el número uno de la lista y, si se desagregaran los datos por grupo étnico, los suecos de Finlandia el número serían el 2 . La oferta escolar es en realidad duplicada según la lengua: finés o sueco y que la minoría sueca elija a cual escuela irse. El modelo organizativo de las escuelas puede ser comunidad de aprendizaje o corazón de la colectividad.

Según Melgarejo la burocracia educativa, al menos en Finlandia, es poca, si a ello sumamos que un burócrata no gana más que un docente, pues contravendría los principios de democracia e igualdad, comienzan a perfilarse algunos cambios. Además los burócratas trabajan las mismas horas que los docentes.

Como ya se dijo la niñez pisa obligadamente las aulas a los siete años. Cuando esto sucede todos los servicios de salud y bienestar son trasladados a los planteles, ahí existen médicos, enfermeras, trabajadores sociales, psicólogos u orientadores, visitas dos veces al año del dentista, mismos que son acompañados por equipos externos de apoyo, arrevesado que son y como la salud es un derecho fundamental (hasta la constitución mexicana lo reconoce) los niños fineses hacen una de las comidas en la escuela.

Cada escuela y sus profesores deciden cómo invertir los recursos económicos que le corresponden (otro rasgo de la descentralización); la gran mayoría de ellas los invierte en materiales para el trabajo de aprendizaje; en consecuencia no hay “libro de texto” pues cada profesor elabora con lo que enseñará.

Los directores de la escuela son contratados y pagados por cada ayuntamiento. Los directores tienen una formación especial y se someten a un concurso de oposición, no es por escalafón o carrera política (aunque luego lo nieguen) como en México; si hay niveles preocupantes de deserción a quien piden cuentas y, si procede, corren, es al director, ya que según cálculos de ellos el gasto por un joven que deserta y no estudia ronda el millón de euros (para que el sordo escuche, dice Galeano).

El modelo pedagógico, como en México, es el constructivismo, la aplicación de este modelo explicaría quizá porque siendo los que mejores en los, muy debatibles (si se quiere), resultados tienen en comprensión lectora y matemáticas, no dedican mayor énfasis a esas áreas de estudio; incluso van menos horas que nuestros chicos a la escuela. Cada profesor tiene grupos pequeños de alumnos, si son más de 20 trabajan dos profesores en la misma aula ¡sin pelearse por el protagonismo!

Desde la primaria hasta la adolescencia, las clases son de cuarenta y cinco minutos cada una con 10 minutos de descanso efectivo entre cada clase. ¿Cómo organizan las clases? “Constructivistamente”: comúnmente 15 minutos de “teoría” o tema expuesto por el profesor; 15 minutos de actividad planeada en pequeños equipos; 15 minutos de presentación de avances o del producto de los equipos.

3.1. Los profesores no tienen plaza, trabajan por contrato y apenas, fruto de la penúltima medición de PISA, emparejaron su sueldo con el de los españoles. El premio para el mejor profesor de una escuela es ser asignado al grupo de primer año pues es ahí donde se enseña a leer (no irse a la delegación sindical, por lo demás).

Como puede verse en Finlandia ser profesor es nada fácil. Para llegar a serlo hay un riguroso proceso de elección y formación. Los criterios de selección son:
• 23% de una entrevista, donde toman en cuenta los motivos para ser profesor, sustentados en un curriculum con previas actividades sociales en voluntariado o trabajo, sino ¿de dónde le salen esas ganas?, además debe manifestar amplio interés y cariño por el trabajo con niños y adolescentes, sino ¿cómo explica que vaya a trabajar con ellos? (es común que los profesores mexicanos refieran a sus alumnos como poco menos que abortos de Satán y culpables de todas sus angustias y todos sus quebrantos).
• 23% de una lección, lo que hace suponer que no son unos ingenuos de lo que les viene en el futuro.
• 23% de explicación de un texto, por aquello de que nadie da lo que no tiene.
• 10% de música, ya que a veces para aprender a leer y escribir se necesita la música, pero además para enseñar a valorar las formas humanas de creatividad.
• 10% de comunicación visual.
• 10% de matemáticas.

Curiosamente como las mujeres siempre sacan mejores resultados, por aquello de la equidad de género, tuvieron que asignar una cuota de 20% de varones y estos, según cuenta Javier, saben que están ocupando un lugar que, en principio les regala la bendita “equidad de género”. Cosas de la democracia.

Aceptados ya en su carrera, pasan en ella 6400 horas de formación (en México son en promedio 4300), con prácticas en los centros de alto rendimiento. Para aspirar a la titulación es obligatoria la presentación de una tesina, la cual asegura dos cosas: que el docente sabe buscar información relevante cuando tiene un problema enfrente y que haya un banco importante de información compartida para el abordaje de la enseñanza y el aprendizaje; la nota media requerida en el examen es de NUEVE PUNTO CINCO.

En México algunos profesores o formadores de ellos se pudieran preguntar ¿Estarán locos o por qué deciden ser maestros?, además de gritar a los cuatro vientos que todo es subjetivo y es una maldita herencia del Imperialismo Yanqui, es más veo al Mosh y a algunos dirigentes estudiantiles y sindicales pidiendo acceso libre y universal a las normales y cuanto centro universitario se les ocurra (dije dirigente no estudiante); para luego exigir las plazas, como un derecho igualitario y democrático, confundiendo democracia con masificación y abaratamiento. Cabría preguntarse si ellos llevarían a uno de sus hijos a, por ejemplo, el médico, con uno que entró sólo por que le dieron ganas y no porque es el que demostró aprendizajes. Para los fineses tanto o más es importante la educación.

4 comentarios:

Feguso dijo...

Interesantísimos los dichos de Fernández, les seré posible re-subir el link del libro el comcepto de psicología colectiva? La verdad es que estoy rallando cn leerlo. Muchas gracias y felicitaciones. Felipe Saldaño

Anónimo dijo...

Orale... creo que en México, desde una verdadera visión colectiva, nos falta tener clara la finalidad de la educación... o al menos a los maestros. Maestros con amor a la profesión y no solo al "trabajo seguro": una verdadera vocación.
Gracias ...no era una utopía, sí es posible... Genaro Sanz

Marlu dijo...

Me llamó la anteción el hecho de que las mujeres son las que generalmente sacan mejores puntajes en las pruebas para obtener las posiciones de maestros... me preguntaba tiempo atrás si la educación sería femenina? Femenina no exclusiva de las mujeres, si no en el sentido que nos cuenta el Pablo Fernández, femenina por que es un contrapoder, que no busca lucirse ni brillar, no está en el centro si no en la periferia?
Me gustaría saber que piensa el autor, co-autor, relator, o quien escribió esta entrada pues...

Felicidades a los Maistros!
y a los creadores de este espacio.
Un abrazo afectuoso desde el Norti de México
La Marlu

Anónimo dijo...

No pues la verdad hay veces que el alumno sabe más que el profesor y si este lo demuestra, en vez que el profesor lo impulse, este ensancha con él.